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Investigación

Perdices y palomas libres de plomo

El plumbismo es una enfermedad que acecha a las aves expuestas en zonas con altas cargas de munición de plomo, y es más que constante la voz de quienes reclaman la supresión de este material en las armas de caza, con lo que esta medida supone para el sector cinegético.

24/06/2019 | La Opinión de Zamora | J. A. García

Perdices y palomas libres de plomo Un estudio técnico-científico sobre la presencia de plomo en las especies cinegéticas, realizado en parte en Zamora, revela que "la concentración mediana encontrada es 10 veces inferior al umbral de exposición ambiental descrita como más restrictiva en la bibliografía".

"Los resultados analíticos, junto a las observaciones realizadas sobre los tejidos de algunos ejemplares, hacen pensar, además, que quizá en algunos ejemplares se haya producido una exposición ambiental a otras fuentes de plomo, sobre todo los procedentes de entornos urbanos" apuntan los autores. Los investigadores han observado que "el valor medio de todos los grupos fue muy reducido, siendo la mediana para los 530 ejemplares analizados de 0.064 miligramos/kilo (mismo valor si se excluyen los 26 ejemplares de granja)".

El estudio fue encargado por la Federación Sectorial Española de Armas y Municiones (FSA) "para disponer de un documento en el que, tras la correspondiente programación y desarrollo de los trabajos oportunos, se evalúe la posible incidencia y repercusión sobre aves cinegéticas del aporte de perdigones de plomo al medio terrestre como consecuencia de la práctica de la actividad cinegética, empleando munición de plomo".

La FSA firmó contratos con las Universidades Politécnica de Madrid y Valencia, y la Universidad de Murcia) y los autores han sido Juan Manuel Theureau de la Peña, Diego Romero, Juan Bautista Torregrosa, Andrés Ferrer y Antonio de José Prada, presidente de la Asociación Zamorana para la Defensa de la Caza y de la Pesca.

Quedaron fuera de la evaluación las aves acuáticas cinegéticas y las aves rapaces, centrándose el estudio en aves granívoras,tanto sedentarias como migratorias, procurando muestras de campo procedentes de diferentes territorios y/o condiciones, en cuanto a intensidades de caza o de hábitats. Los ingenieros de montes llevaron a cabo el trabajo de campo consistente en la obtención de piezas de caza (un 25% tomadas en espacio Red Natura 2000) así como la obtención de datos primarios y toma de muestras, consistente en la medición de los diferentes parámetros físicos de las piezas de caza y procesado de las mismas para la obtención de muestras de cada ejemplar. También la obtención de valores secundarios (buches), consistente en la observación del contenido de los buches de las diferentes piezas de caza. La obtención de valores secundarios (mollejas e intestinos), consistente en la observación del contenido de las mollejas y de los intestinos de las diferentes piezas de caza fue realizado en la Universidad de Murcia por Diego Romero García, así como los análisis químicos de muestras biológicas.

Se subraya que "hasta la fecha los estudios científicos desarrollados en relación con las aves de medios terrestres y la posible afección que los perdigones de plomo pueden ocasionar sobre sus poblaciones son muy escasos y reiteradamente repetidos".

El trabajo se inició en marzo de 2016 eligiendo, domo fase inicial, las especies y las zonas objeto de muestreo. Las primeras piezas de caza se obtienen en agosto de 2016 (temporada de caza 2016/17) y es en diciembre de 2017 (temporada de caza 2017/18) cuando se completan los lotes y número de muestras seleccionadas para el presente informe, finalizando los procesados de los ejemplares y las analíticas en agosto de 2018.

Se programó la obtención de un número suficientemente elevado de piezas de caza con objeto de que el estudio fuera representativo. De entre las posibles especies de aves susceptibles de muestreo se eligieron las cinegéticas cuyo hábitat es el medio terrestre y que además de ser preferentemente granívoras, precisan de gastrolitos en su proceso digestivo. Los estudiosos consideran que 30 ejemplares de una misma especie y por localización es suficiente para aportar información relativa a los niveles de plomo en sus tejidos. Al laboratorio del Área de Toxicología de la Universidad de Murcia fueron entregadas un total de 561 muestras y 530 el número de piezas a las que se les realizó el estudio completo. Hubo lotes que quedaron incompletos, como el de torcaces, debido a la dificultad encontrada para obtener piezas de caza por una migración irregular durante la temporada 2016/17, o el palomas bravías de Castilla y León debido a la falta de capturas en las temporadas 2016/17 y 2017/18.

Se analizaron 219 perdices rojas, 13 perdices morunas, 31 codornices comunes, 31 tórtolas europeas, 197 palomas torcaces, 99 palomas bravías y 30 palomas zuritas. Del conjunto de animales un total de 444 fueron capturadas con arma de fuego, 24 mediante cetrería (halcones), seis con carabina de aire comprimido, 30 trampeadas con red y 26 con inyección letal. En el caso de captura mediante caza con arma de fuego (escopeta), la munición empleada en todos los casos ha sido perdigón de plomo de diferentes calibres en función de la especie . Para la obtención de algunas de las piezas de caza, principalmente en el caso de las perdices y de las codornices, este método se ha auxiliado con perros de caza para muestra y cobro de las piezas. El número de ejemplares capturados con este método ha sido de 444 ejemplares.

Las piezas de caza se han obtenido de las provincias de Ávila y Zamora; en esta provincia en los cotos de Palacios del Pan y Andavías, y en el cuartel de Villalba de la Lampreana, perteneciente a la Reserva Regional de Caza "las Lagunas de Villafáfila".

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