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 Armas, municiones y óptica -- ¿Qué arma y qué munición para qué cosa?

 Escopeta calibre 410 escrito por El forojido el 28/5/2019

 Mi experiencia con el 410 escrito por JM1 el 31/5/2019

 Escopeta calibre 410 escrito por El forojido el 31/5/2019

 calibre 410 / 36 gauge escrito por JonWis el 17/2/2021

 Interesado escrito por JM1 el 19/2/2021

 Mi experiencia con el 410 escrito por Pretto el 18/2/2021

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 410 escrito por Soaso el 4/6/2019

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 hola a todos,y con la ocasion escrito por ikaro el 29/6/2019

 bala 410 escrito por Jemat el 9/7/2019

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 Calibre 410 cartuchos magnum b&P escrito por kiko71267 el 19/2/2021

 Calibre 410 escrito por Cerrojo el 6/3/2021

 410 escrito por oihane el 9/3/2021

 


 

31/05/2019
Lecturas: 1371
Mi experiencia con el 410
Buenas noches, “El forojido”:

No tengo mucho que aportarte salvo mi propia experiencia. En las últimas 4 o 5 temporadas de mi dilatada vida cinegética de cuarenta y muchos años, he cazado exclusivamente con el calibre 410. Para ser más precisos, he vuelto a usar aquella escopetilla del calibre 36 (12 mm) con la que empecé a practicar mi afición siendo un niño de 7 u 8 años. Se trata de una paralela de marca “Trust”, de doble gatillo, 71 cm de longitud de caño y choques fijos (muy cerrados, ambos). Un profesional armero amplió la recámara original a 76 mm, lo que me permite emplear desde cartuchos de 10 gr (carga nominal del 36) hasta los “magnum” de 19 gr.

Cazar con el 410 implica un cambio de mentalidad radical y es más que probable que, quien no lo haga, abandone el reto más pronto que tarde. Lo primero es olvidarse de las referencias adquiridas cazando con “calibres grandes” (12, 16 o 20). Tal vez, ese “reseteo” resulte uno de los pasos más complicados: hay que empezar de nuevo, esencialmente, a la hora de calcular distancias y velocidades, y valorar las ocasiones. Por poner un ejemplo (que a los más jóvenes les sonará a “chino”), sería similar al proceso que tuvimos que superar cuando se introdujo el euro; se requirió de un tiempo para dejar de calcular en pesetas y hacerlo exclusivamente en la nueva moneda. Hasta que no dejas de pensar, “con el 12 habría caído”, no estás preparado para cazar con el 410.

El escaso gramaje hace que se deban emplear choques cerrados para conseguir concentraciones y densidades de plomeo apropiadas a una distancia óptima de 20/25. Eso significa que, por debajo de los 10/12 m, la dispersión es mínima (“el tiro va como una bala”). Por otro lado, la distancia máxima estimada para el calibre apenas supera los 30/35 m. Más allá, los huecos que deja la dispersión son excesivos y la capacidad de penetración de los plomos merma significativamente. En consecuencia, y ésta es la característica fundamental del 410, la distancia de disparo efectivo se encuentra entre los 15 y 30 m. Se dispone sólo de 15 m de espacio para disparar y eso, en la caza salvaje, es poco más de un segundo en tiempo. Además, el escaso gramaje de plomo y su concentración requiere afinar la puntería. Esa combinación hace que la empresa resulte harto difícil.

Y, entonces, ¿por qué alguien iba a decidir cazar con ese calibre si, aparentemente, hacerlo resulta mucho más complicado? Por la SATISFACCIÓN que produce, ¡así de sencillo! Implica desarrollar estrategias que permitan la máxima aproximación a la presa, adiestrar al perro para que se adapte a las nuevas distancias de efectividad y se vuelva más prudente, a intuir escenarios de fuga, a mejorar la capacidad para estimar distancias, a ser paciente para esperar la ocasión adecuada, a aumentar el autocontrol, a no precipitarse, a valorar cada oportunidad, a afinar la puntería… Finalmente, si se resuelve el lance y se cobra la pieza, la sensación es muy parecida a lo que podría definirse como “felicidad”. Para que os hagáis una idea, estimo que cazar un zorzal o una codorniz con el 410 supera la satisfacción de cazar tres con el 12; una tórtola equivale a cinco; un conejo o una torcaz, a siete y una perdiz o una becada, a diez cazadas con el calibre grande. Ya sé que lo que os digo es muy subjetivo, pero os puedo asegurar que cada lance con el 410 resulta inolvidable (entre otros motivos, porque son más escasos, ¡claro!).

En alguna ocasión he escuchado o leído a personas criticar la caza con el 410, argumentando que es un calibre demasiado limitado que deja caza herida que probablemente muere y que se queda sin cobrar. En mi experiencia, opino exactamente lo contrario. Cazar con este pequeño calibre exige seleccionar de manera muy restrictiva las ocasiones de tiro. Si la pieza se encuentra en la distancia apropiada, se afina la puntería y se dispara, el resultado tiende a ser una muerte limpia. Si no se apunta fino, probablemente se falle y ningún perdigón impactará en la pieza evitando que se vaya herida (tirar a “tentón” no es una opción con el 410). Finalmente, si la pieza se encuentra fuera de tiro, por encima de los 30/35 m, simplemente, no se dispara (con el calibre 12, ese límite es más difuso y, el hecho de que pueda abatirse una pieza más allá de 55/60 m, hace que se intenten tiros largos que, esta vez sí, tienden a dejar piezas heridas que no se recuperan). Frente a lo que se pueda suponer, en su debida distancia, el calibre 410 resulta fulminante a la hora de abatir las piezas de entidad tales como perdices, torcaces y faisanes (incluso he llegado a dejar “seco” un zorro que osó pasarme cerca).

En conclusión, “El forojido”, no sé si debería animarte a probar a cazar con el 410 o no. Solo te puedo asegurar que, si te “engancha” la experiencia, no le volverás a encontrar sentido a practicar tu afición con otro calibre.

Un cordial saludo.

 

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