Más torcaces y menos codornices

Decir que la codorniz va a menos es de una obviedad tal que no merece la pena comentar. Año tras año va bajando desde hace 20 años o más, pero semejante y triste realidad quieren taparla con la abundancia de algún corro suelto y poco más.


Esos estudios, esos seminarios, esas afirmaciones, esas descalificaciones no son más que fuegos de artificio para que cuatro sinvergüenzas sigan viviendo del cuenta mediante el pago de privilegiados estudios (sesgados y con tamaños de muestra no validos). Agotada la leche de las vacas, ahora quieren ordeñar a los toros mediante francachelas insultantes. Bueno, sea como fuere, la codorniz va bajando y no se está haciendo nada al respecto. Si por lo menos se gastaría en su mejora el dinero que se roba, otro gallo nos cantaría. Pero los sinvergonzones ya lo tienen todo preparado. Cuando empieza o termina la temporada dicen que todas estaban concentradas en no sé dónde o que la luna de agosto se las llevó por delante. Ya sé, ya sé que por ahí los tratantes de tarjetas y algún rastrero sin conciencia ni ciencia anda diciendo que la situación es coyuntural. Nada más lejos de la realidad, sobre todo cuando el edecán de turno insulta y maldice a quien dice la verdad sin adornarla pero refugiándose en el anonimato para criticar a quienes decimos lo que vemos a sabiendas de que estamos dando datos de tamaños de muestra leales, eso sí, sin intereses, eso también y de buena fe, ¡¡¡faltaría más!!!

Claro que si esos datos los extrapolamos por calendarios meteorológicos, cultivos donde se levanta el ave, insumos aplicados debidamente calendarizados y un largo etc. de datos que vagan por ahí dispersos, nos haría falta procesarlos con el ordenador Caléndula o con otros similares que las autonomías están pagando e infrautilizando o no utilizando, otro gallo nos cantaría.

Pero al margen de lo escrito por mí a nivel de barra de bar (no se confundan, yo no soy moderado en el libar, NO LIBO desde hará unos 30 años), necesitamos a los agricultores y ganaderos para estudiar el tema desde la siembra a la siega pasando por los insumos desde antes de su nacencia. ¿Mucho trabajo? Ni mucho menos, pues los datos ya los tenemos. Falta normalizar su captura y no tener la cara tan dura. Y eso puede hacerse a través de un Data Entry sistematizado, de paso corregir los errores (en su caso). Y meter unas horas con una cartografía que en Valladolid ya tienen una a las mil maravillas.

Si tratamos los datos y los consensuamos con todos los que intervienen en ellos con ánimus lucrandi mesurado y procuramos a las especies un tratamiento mediante un laboreo debidamente respetuoso. Otro gallo nos cantaría. Pero los robaperas se quedarían pregonando en el desierto con cuatro palabras hueras que aprendieron en el Pleistoceno cuando faltaban a la escuela. Algunos hasta aprobaron una carrera. Las carreras… hemos visto a través de los padres y MADRES de la Patria la felonía mintiendo con tamaña grosería. Alguna durante los descansos del ente en cuestión se iba a la droguería de enfrente a robar cremas… para aplicárselas no sé en qué parte corporal.

A la puerta de la cárcel no nos vengan con canciones, ya que no nos meten ni nos sacan, no nos toquen los c… A mí me han llegado a decir: no escribas lo que en realidad pasa, pues luego vendrán los de Europa y nos prohibirán su caza. En casos tales, siempre me doy la vuelta y cambio de conversación por no llamar al interfecto felón. Aun cuando jamás tuve miedo a enfrentarme a nada ni a nadie, tengo preparada una lista de felonías venatorias que a muchos les sonrojaría. Con la otra ya está (presuntamente) el comisario retirado Villarejo.

No todos los agricultores son sabios y santos. Qué va. Muchos se quedaron en el NITRATO DE CHILE y en el PIEDRALIPE sin olvidarnos que: ELLOS, LOS CACIQUES DE ALPARGATA, fueron las herramientas útiles para vaciar España. También en Francia sufren, pues —por desgracia— hay tres suicidios diarios. Europa no es Jauja.

¿Ha tomado nota la RFEC y todas esas asociaciones venatorias de la sobreabundancia de las cigüeñas y los gatos? ¿A qué se dedican ustedes, señores?

Estamos a punto de terminar de cosechar y… de enfardar.

La situación actual de la codorniz ha menguado por los lugares que he recorrido por segunda vez

La mengua es fácil de explicar, pues se ha cosechado a toda velocidad con la sierra tocando el suelo. Acto seguido se ha pasado la máquina de enfardar y en varios lugares la grada de arar para que recoja el agua que caerá antes de la desveda. Todo ello sin contar las fuertes tormentas que se llevaron hasta a los padres coturnos por delante. Hay bastantes girasoles ya en flor. Maíz, no tanto y a la remolacha la han dado un palo tremendo culpando al azúcar de todos los males del Cielo y del Infierno. Las patatas albergan algunas codornices como las oleaginosas, el maíz, y este año se han sembrado bastantes leguminosas por estos lares. Pero… todo ello es poco para la cantidad de torcaces que hay en el campo y en las ciudades donde por la mañana y por la tarde salen a raudales

Resumiendo

Si trazamos una línea recta en el norte de Madrid paralela al Cantábrico, nos vamos a encontrar con algún corro debajo y poco más. O sea, nos encontraremos con codornices meramente testimoniales en el sur Peninsular ubicadas en algunos alfalfales y poco más.

Si trazamos una línea vertical que vaya del norte de Madrid al Cantábrico habrá codornices de forma testimonial en el este y de forma más afortunada en el oeste, pero no para tirar cohetes. Puestos a hablar del Noroeste Peninsular nos encontraremos codornices en número suficiente en las que fueron las Lagunas de Antela cuya capitalidad es Xinxo da Limia en Ourense. Unas lagunas mandadas desecar en la última dictadura donde está prohibido cazar pero cazan con un permiso especial. Lo cual no me parece mal ya que los cupos son respetados y no son tan grandes que las puedan esquilmar.

Pensaba ir a Palencia, pero el COVID 19 ha pegado de lo lindo y no tengo ganas de ir al hospital o a los cementerios del lugar.

Todavía no se puede decir de forma tajante si hay o no hay codornices, pero los vecinos de la zona tienen que estar hartos de mis constantes preguntas con ánimo de poder acertar. No obstante, insisto en que no va a ser un buen año por mucho que adornen la temporada en aras de hacer pagar más a los que menos tienen, costumbre que vuelve a reflejarse en una España cainita donde la mentira toma carta de naturaleza partiendo de prebostes indecentes capaces de cualquier maldad.

Palomas torcaces

Este año está pintando mejor que el pasado pero hay menos que el año que viene.

Las torcaces ya llegaron a Álava en número suficiente y están aquí durante todo el año. Es más, en el parque de Salburua hay un bandito de unas 30 que ya han criado por lo menos una vez y espero que se queden aquí de continuo.

El mejor guarda de la entidad competente me comenta que en Hereña (Álava) se quedó un bando de unos 40 y que ha aumentado.

El Ayuntamiento de Zaragoza gasta 860 euros en cartuchos para escopetas de cazadores. Se compraron a través de la Junta Vecinal de Monzalbarba, cuyo alcalde, Abel Anadón (PP), asegura que lo que hacen los cazadores eliminando palomas es un bien para todos los vecinos y vecinas, y que este tipo de ayudas nunca pasan por el Pleno.

La paloma torcaz, el ave moderna. Ha pasado de ser una especie migratoria a acomodarse al sedentarismo en los entornos urbanos.

ABC – 01-06-2020 — PEDRO SAURIO — Las torcaces de hoy son sensiblemente distintas a las de ayer, aves «remozadas», fruto de un claro ejemplo de adaptación a este proceso de establecerse, al igual que nos sucedió a los humanos en el Neolítico. En estos escenarios la paloma encuentra protección ante los predadores (exceptuando, quizás, a los gatos) y una nula presión cinegética. Otro factor que impulsa este aumento es su fertilidad. En muchas zonas han adelantado el celo hasta más de un mes y pueden oírse sus característicos arrullos y aleteos nupciales en el tiempo que antaño llegaban migrando a la península a pasar el invierno. Este largo periodo de cría les asegura dos o tres puestas de un par de pichones cada una al año (generalmente, macho y hembra), lo que impone una tasa exponencial de crecimiento poblacional, que en ocasiones produce auténticas plagas, difíciles de contrarrestar.

Además de todo lo escrito, esta paloma adquiere gran valor cinegético al convertirse en protagonista de la caza en tiradas al paso en puesto fijo. Bien en temporada o en media veda, su caza puede ser muy gratificante, ya que exige un esfuerzo, una planificación y una ejecución óptima para obtener resultados. La correcta ubicación de los puestos es el secreto. Tanto las sedentarias como las migratorias una vez establecidas realizarán desplazamientos diarios entre comederos, bebederos y dormideros. Estas querencias, sobre todo los comederos, son cambiantes a lo largo del año, por lo que la observación y el conocimiento de los desplazamientos de la paloma entre estos puntos es de vital importancia para colocar adecuadamente los puestos, que se hará en las zonas más fijas de paso en cada momento, en alto preferiblemente y lejos de dormideros y bebederos para que no desconfíen y los dejen de tomar. De esta forma pueden conseguirse abultadas perchas y minimizar los daños que la paloma provoca en la agricultura.

Ciudades donde hay torcaces a raudales

  • Madrid.
  • Valladolid.
  • Palencia.
  • Zaragoza.
  • Huesca.
  • Granada.
  • Etc. etc.
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