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Miguel Ángel Romero

Desde mi Tronera

Miguel Ángel Romero

Colaborador habitual de publicaciones cinegéticas

Entre la pandemia humana y las plagas animales, vamos pasando un periodo imprevisto y mal gestionado

Los murciélagos son los portadores del coronavirus. No sé si hay muchos o pocos, yo me suelo encontrar con ellos en las esperas nocturnas del jabalí y no me hace gracia que se acerquen a mí, por eso si dan vueltas a mí alrededor les espanto con la horquilla de sujetar el rifle.

28 may. 2020 - 3.801 lecturas - 2 comentarios

Sé de muchos lugares donde los hay colgados durante el día, pero… la luz del flash de la cámara fotográfica los suele asustar y si revolotea uno, le sigue otro y así hasta verse uno envuelto en una nube de portadores de todos los virus del mundo. No obstante, todo es posible si se hace con cuidado. Yo los atrapo con una sacadera muy barata con la que los niños juegan en las playas. La utilizo para muchas cosas. También tengo un matamoscas consistente en una paleta de hilos metálicos trenzados que la doy sobrado uso. LA DENOMINAN: RAQUETA ELECTRICA MATAMOSQUITOS RECARGABLE, SIRVE PARA MOSCAS AVISPAS INSECTOS, ETC.

Un estudio en 2007 advirtió de que los coronavirus de murciélagos eran una «bomba de relojería» en China. Ya les contaré.

Los coronavirus y los murciélagos han evolucionado juntos durante millones de años.

Diferentes grupos de murciélagos tienen sus propias cepas únicas de coronavirus.

A pesar de su mala imagen, a la que ha colaborado la literatura fantástica desde Bram Stoker, los murciélagos tienen un papel muy positivo en la naturaleza: polinizan plantas, comen insectos portadores de enfermedades y ayudan a dispersar semillas que impulsan la regeneración de los árboles de los bosques tropicales. Sin embargo, su papel en la pandemia del COVID-19 hace que se les mire con recelo. Lo cierto es que estos mamíferos —aunque no son los únicos— son portadores naturales de los coronavirus, una familia muy diversa de virus en la que también se encuentra el causante de la actual situación mundial. (ABC — CIENCIA).

Quién vea la trasera de mi todo terreno, pensará que padezco el síndrome de Diógenes, pero no es así. Esos cazamariposas de tienda playera de baratillo los utilizo para coger: murciélagos, saltamontes, topillos, sapos y todo aquel animal susceptible de ser fotografiado o utilizado para otros menesteres tales como la comida de mis pájaros o la pesca. Necesito auxiliarme de estos enseres domésticos ya que mi edad me impide proceder con la rapidez que tuve a su debido tiempo. Como los topillos pegan la Tularemia a las liebres y a las personas, los murciélagos el Covid19 y mil cosas más, tengo mis guantes de cuero que me los coloco encima de unos de goma elástica y me defiendo de unas mordeduras o picaduras que me obligarían a ser difunto. La entomología es una ciencia preciosa.

Si alguna autoridad les propone romper los nidos de Vespas velutinas a tiros con la escopeta dándoles coba tal y como se viene haciendo en varios lugares, les contesten que las dispare su santa madre y denuncien el caso. Yo lo he visto hacer y a los «tiradores en cuestión» creerse los reyes del mambo. Dejan el coche cerca, disparan desde la ventanilla y huyen cuan cobardes pachangueros para luego salir pitando. ¿Qué pasará cuando las señoras velutinas encuentren a alguien paseando? A los cazadores no nos hace falta demostrar que somos buenos y encima colaboramos con las instituciones, pues luego todos se olvidan de nosotros cuando los ecologistas nos tocan los cojones.

La invasión de la Vespa velutina

Este año no se han capturado tantas Vespas velutinas como otros, pero la verdad es que se han puesto cantidad de trampas con cebos que van más allá del arrope con vino blanco y miel de abeja melífera. El año pasado mataron a tres personas en Galicia. Ojo con las velutinas. Sepan que el pasado 20-05-20 mataron a un hombre de 54 años en Galicia. Y en los últimos años vienen matando entre 3,4 o 5 personas debido a la anafilaxias. Lo mejor es no acercarse a ellas y llamar de inmediato a los bomberos, o a la policía local o a la autoridad competente al respecto. Ojo que en Galicia también anclan el nido en los toixos al nivel del suelo y cuando limpian el monte y estropean el nido, la agresión es segura. Ah, cuando yo me acerco, ya sea invierno o verano, además de los guantes y ponerme los calcetines por encima de los pantalones, me pongo un pasamontañas de esos que llevaban los carteros antaño y gafas de picapedrero.

El avispón asiático, o avispón de patas amarillas, Vespa velutina se introdujo por primera vez en el sudoeste de Francia en 2004, probablemente a través de envíos de cerámica de las provincias de Zhejiang o Jiangsu de China Oriental al puerto francés de Burdeos.

La subespecie introducida en Francia donde en 2015 ya había 340.000 km2 invadidos, el mismo que ahora se extiende por España, Portugal, Bélgica, Italia y Alemania.

Un brote de Vespa velutina ocurrió en el Reino Unido en 2016, pero fue rápidamente contenido aunque ya se han producido avistamientos en el sur de Gran Bretaña durante 2018.

¿Qué regalos nos manda China?

Cigüeñas

Aquí, en Álava, en el Parque de Salburua en particular, cada año se quedan más, crían antes y no migran. Posiblemente sea el ave que más peces y crías de aves depreda. Antes, cuando sólo venían tres parejas a Álava, se hacían estudios bien pagados a punta pala. Ahora, a nadie le importa nada. Un servidor de ustedes ha tenido que escuchar a un ecologista decir que la culpa la tenían los párrocos que las tiraban los nidos.

Conejos

Las plagas de conejos en La Rioja, Navarra, etc. están yendo a más. En La Rioja, cuando se llevan por delante el porta injertos y todo, la cosa es como para ponerse a temblar. Ante situación tal, la administración les envuelve con papeleos, certificados y todo lo necesario para que no les visite el viticultor o se ponga el ecologista desocupado con un cártel delante de la puerta de la administración pertinente gritando como un poseso y silbando como Zoilo a Homero.

Mientras, el conejo silvestre arrasa los campos, pone en jaqué las vías del AVE, pela los árboles y los seca, claro, la administración está a lo suyo y los políticos no dejan ni por un minuto sus eternas peleas.

No hace mucho que nos desayunamos con que el conejo ha sido catalogado como una especie en peligro de extinción por primera vez por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN). Por ello, WWF pide al Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) y al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPAMA) elaborar un Grupo de Trabajo que aborde esta situación. ¡¡¡TOMA YA!!!

Ánsar

Es curioso, a Álava cada año vienen más ánsares y a Villafáfila o a las lagunas de La Nava y Boada de Palencia van menos. Y lo más chocante es que aquí crían mogollón y en las antes citada lagunas no cría ni una pareja. Hay cantidad a nivel Nacional, eso nadie lo puede negar.

Focha o fúlica

En Álava hay muchas y se pelean como lo hacía Oscar Ringo Bonavena o Carlitos Monzón, pero luego las gaviotas las quitan las crías que es un primor.

Paloma torcaz

Cada año hay más y se quedan en las ciudades cantidad. Cada año se incorporan nuevas ciudades a la matanza presupuestada como si de ratas se tratara.

Patos azulones

Yo veo suficientes en todas las partes que visito. Es más, siempre adelantan su cría, pero este año, todavía no sé a santo de qué, todavía lo han hecho antes y les piden pan o gusanitos a los visitantes como si de gaviotas se tratara. Por cierto, ya andan por las ciudades como si de palomas bravías se tratara.

Tórtola turca

Hay cantidad y por regla general están en los parques y circundando las ciudades donde no se las puede cazar, motivo por el que se lo encargan a «matabichos» profesionales.

Lechuzas comunes

Por las noches se ven muchas y de día atropelladas por los vehículos se ven bastantes. En lo rural no les faltan rincones donde criar.

Cernícalos primillas

En las iglesias viejas de los pueblos semiabandonados. Se estima que en España hay cerca de 3.000 pueblos abandonados y otros tantos a punto de estarlo. Estamos ante la España vacía donde ciertos desalmados roban hasta las campanas de las ermitas e iglesias.

Las cajas que ha colocado GREFA son sumamente efectivas y en ellas crían tanto cernícalos como lechuzas y hasta mochuelos.

Mochuelo

No hay caseta en las eras, las viñas o en cualquier parte del campo donde no haya tomado posesión un mochuelo o un lagarto. Bueno, si está cerca del pueblo, las suelen ocupar los pardales y los majanos de piedra también tienen su mochuelo. Veo más mochuelos en Castilla y León que en Extremadura. También pone GREFA nidos en los majanos y con buenos resultados, pero ojo, que las culebras encuentran un buen acomodo.

Jabalíes

La plaga es insufrible, los ecologistas se niegan a que sean sacrificados y ellos andan por todos los lados ya sean capitales, pueblos o prados. Sepan que son unos reservorios de enfermedades que pueden contagiar al ser humano.

Ardillas

Hay cantidad de ellas en las ciudades donde han llegado de la mano del hombre, pues en el campo van menguando.

En las arboledas que circundan el embalse de La Grajera que está situado a 5,7 km del centro de la capital riojana, Logroño (España), al que se accede por carretera por la vía verde que la une con la ciudad, y que forma parte también del Camino de Santiago. Hay cantidad de ardillas en los merenderos y demás zonas arboladas del citado pantano. Por haberlas, las hay en un pinar cercano a la C/ Marqués de Murrieta. Yo, voy a menudo, pues también hay la mayor cantidad de carpas que uno se pueda imaginar. No faltan truchas soltadas para la pesca intensiva, hides desde los que se divisan una buena cantidad de carriceros y ya por haber, hay hasta cisnes blancos que si en su día fueron domésticos, ahora son más fieros que las ocas.

Bien. Cuando voy allí llevo nueces y me siento en una mesa lo más alejado posible del personal. Froto una nuez con otra y al poco ya veo aproximarse tímidamente a una ardilla. Enseguida viene alguna amiga o pariente y es entonces cuando les doy nueces hasta conseguir que vengan ellas a cogerlas del cestillo de la mea donde estoy sentado. Las esconden con inusitada gracia en el tronco de los pinos. Yo he conseguido que se me suban a las piernas, si bien es cierto que paso un poco de miedo a que me muerdan donde no deben de hacerlo.

La parte negativa es que se comen los huevos de las aves que anidan en los árboles.

Por Logroño pasa el EBRO donde yo de joven, cuando trabajaba en una multinacional constructora y estuve destinado allí, alquilaba una barca y Ebro arriba, Ebro abajo, encontraba la paz que no tenía durante el día.

Lechuza campestre

En toda Tierra de Campos es moderadamente abundante y además se deja acercar mucho durante el día, que lo pasa en el suelo resguardándose del viento y no es fácil verlas. Es un ave migradora que a España viene a pasar el verano y luego se va sin hacer ruido. Dependiendo de los ratones y pollos de codorniz que tenga para comer suele poner hasta 14 huevos.

Abejarrucos

Nunca fueron bien vistos por quienes teníamos colmenas. Es más, había quienes en los cortados de los caminos y similares donde hacían su nido aprovechaban la noche para tapar las bocas y dejar que se murieran de inanición, cosa que a muchos nunca nos pareció bien. Son colonias que llegan todas juntas y se establecen en cortados aun cuando el año anterior hayan matado a sus parientes, cosa que a mí me da pena y me causa un respeto imponente.

Somurmujo lavanco

Sus protocolos nupciales y su plumaje para tales menesteres son dignos de admirar y ver como portan a su prole entre el plumaje le da un aire muy especial. Se engalana con plumaje diferente durante y antes de entrar en celo. Las crías son unas aves con un plumaje a rayas blancas y negras que le hacen muy especial. En Álava no nos podemos quejar.

 

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2 comentarios

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28 may. 13:03
josemiguelmontoyaoli
Querido amigo Miguel Ángel:

No sé cómo lo haces, trabajar tanto y contándonos tus vivencias "naturales", tan raras en nuestros días; pero, sobre todo, atinando a tocar los temas hacia los que muestro personalmente más sensible. Esta vez has conseguido emocionarme.

En la Grajera plegó mi padre la caña de pescar carpas, con más de 90 años. Llegaba e el autobús urbano hasta allí. Lo mismo pescasteis algún día juntos.

De los murciélagos, siempre recuerdo cómo pican a mosca en amaneceres y serenos. Para desanzuelarlos me dejaba crecer la uña del pulgar derecho, como los "horteras de uña larga" se dejaban crecer la del meñique, para sacudir la ceniza del cigarrillo.

La fochas son un bichos terribles. Recuerdo haber visto matar a un azulón a picotazos a un par de fochas. Andaba a los carpines en Butarque (Leganés, Madrid) cunado los vi. Pero la Naturaleza siempre asombra. Un día atacaron a un pollito de polla de agua. Fue escalofriante ver a la madre atacar a los dos a la vez. Pero lo sorprendente fue ver acudir al revuelo al padre y entre los dos echar a las fochas. Siempre creí que la madre de las pollas de agua criaba sola a sus pollos.

Qué grande es el tener la ocasión de leerte. Es como cuando uno se pone a hablar directamente con el campo.

Un fuerte abrazo, sigue adelante que haces falta. Miguel
28 may. 18:43
Fuente Andrino  
Querido y admirado José Miguel. Respetado profesor. Yo, a tu lado con mis modestos artículos, es como si un monaguillo estuviera al lado de un cardenal. Tampoco soy un buen fotógrafo, lo que ocurre es que sé dónde están las aves y demás animales silvestres y eso me facilita las cosas. Bueno, eso y un dispendio en material fotográfico y libros que mi mujer me echa en cara a la primera de cambio. No te voy a ocultar que todo el tiempo que he podido lo he pasado en el campo trabajando primero, durante los veranos muchos años y como cazador y pescador más. Ah, en verano dejaba los trabajos propios de la recogida de la cosecha y me alquilaban los servicios de perrero con el burro y dos perros ratoneros que causaban admiración cazando codornices y ratas de agua.
En el artículo anterior se me olvidó daros las gracias a ti y a Juan Lobón. No lo miré debidamente y os pido perdón.
En Logroño teníamos las oficinas en la C/ Marqués de Murrieta 49/51 y yo vivía en la C/ La Industria que estaba cerca de una residencia de oficiales militares.
MUCHAS GRACIAS A JUAN LOBÓN Y A TU PERSONA.