Armas y Complementos

.416 Rigby: Work-up

Calibre africano por excelencia

Este artículo quiero dedicárselo a mi queridísimo amigo y Maestro por muchos años, Tony Sánchez-Ariño, pues fue justamente él quien me enseñó y habló hasta el cansancio de las bondades de este maravilloso calibre, hasta meterme en la senda del .416 Rigby ya hace bastante tiempo. Si tomo como referencia la cantidad enorme de elefantes, leones y búfalos que cazó Tony en África con su .416 Rigby, sería estúpido negar las excelentes cualidades de este Elephant Gun al decir de los ingleses.

Jorge Borque

08/05/2019  |  4385 lecturas

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Estoy tan compenetrado con sus cualidades balísticas que reconozco haber dejado a un costado el .458 Winchester, para usar el .416 Rigby, sin intenciones de ofender a nadie, simplemente fue una cuestión de análisis, pruebas en el terreno y, sobre todo, gusto.

De manera que vaya mi agradecimiento a Tony y al .416 Rigby.

El .416 Rigby fue diseñado por John Rigby, en 1911 en Londres, Inglaterra.

Uno de los calibres que inspiraron a John Rigby fue el .425 Westley Richards, que tan buenas prestaciones había dado. John Rigby crea el nuevo cartucho que duplicaría las prestaciones de .425 W. R., disparando un proyectil de 410 gr a una velocidad inicial de 2350 pies/segundo, con una energía de 5010 libras/pie, utilizando para ello una vaina de mucha mayor capacidad de pólvora, y una acción Mauser Magnum, de 17,20 centímetros, un centímetro más larga que la acción del famoso M98 (16,20 cm), lo que permitía utilizar los largos cartuchos del .416 Rigby.

Este nuevo calibre salió al mercado al año siguiente, o sea en 1912, y de inmediato se le dio el título de Arma africana por excelencia y afianzó su reputación con la denominación que le dieron, como ya comenté antes, los ingleses, como un Elephant Gun.

Ya desde hace bastante tiempo, este calibre me viene deslumbrando por muchos motivos, su balística, su penetración, su gran capacidad de abatir piezas de gran porte y de caza peligrosa, por las historias de los grandes cazadores africanos, contando infinidad de bondades sobre este calibre y su desempeño inmejorable en esas lejanas épocas, donde la persecución y caza del elefante era un medio de vida, para esos Gigantes de las selvas y sabanas africanas, como es el caso de Samaki Salmón, quien fue Jefe del Elephant Control Section en Uganda y que cazó más de 4000 elefantes con una pareja de rifles sistema Mauser, del calibre .416 Rigby.

Por esas cosas de la vida, en este momento, ese rifle, lo tiene mi queridísimo amigo y Maestro Tony Sanchez-Ariño, quien lo compró en Londres y continuó cazando con él, de su boca lo escuché muchas veces, que indudablemente es su favorito, habiendo cazado con ese rifle, marca John Rigby original, con Número de cerrojo 4169, la cantidad de 484 elefantes, 854 búfalos, 77 rinocerontes negros, 18 leopardos y 193 leones y continúa en perfectas condiciones de uso. Durante una de mis visitas a Tony, en su casa en Bétera, Valencia, donde las sesiones de charlas eran de varias horas, tuve la oportunidad de tener en mis manos dicho rifle y acerrojarlo con el almacén cargador completo, comprobando que lo hace con una suavidad excepcional, así como la recarga y extracción de las municiones.

La idea era hacer un work-up, expresión que los americanos utilizan para hacer un estudio o diagnóstico, para lograr optimizar el rendimiento de una determinada arma, en lo referente a su balística, a su agrupación, y a sus prestaciones en general.

Por supuesto que esto lo buscamos desde LA RECARGA de las municiones a emplear. En caso de no tener acceso a la recarga, como siempre, se trata de buscar la mejor munición Factory que consigamos en el mercado y la que mejor le venga a nuestro rifle. Pero ese no es el caso de esta nota, en la que nuestra meta será buscar una recarga ideal, la mejor…

Partimos de vainas FEDERAL, HORNADY, KINOCH y H.W.M. (Harald Wolf Mastergunworks), todas pasadas por el calibrador, haciendo el Full Resizing, como corresponde a la recarga de proyectiles para CAZA-PELIGROSA, poniéndolas a un OC=2,900” (largo de la vaina). Vale una aclaración, este magnífico calibre es tan noble, y fue tan inteligentemente concebido allá por el 1912, que una de las propiedades más importantes es la baja presión de recámara al ser disparadas las municiones (40.000 CUPs.), contra presiones de 54.000 CUPs. del .416 Remington, su hermano americano, por ejemplo, debido a la gran capacidad de carga de la vaina de .416 Rigby, y eso tiene muchas ventajas a la hora del disparo, bajando las presiones radiales en recámara, sobre todo en países de altas temperaturas como algunos africanos, lo que no crea ninguna dificultad a la hora de abrir el cerrojo, aunque haya calentado mucho el sol a lo largo del día, y esa baja presión en recámara es también la responsable de que sus vainas no se alarguen a lo largo de varias recargas, como ya tengo supercomprobado. Algunas vainas ya tienen más de 15 recargas y sus vainas no necesitaron recorte o trimer al recargarlas nuevamente.

Vamos a utilizar puntas Hornady, de 400 gr, unas Soft y otras, también Hornady, pero Full Metal Jacket Flat Nose, D.G.S., también de 400 gr., que dicho sea de paso son unas puntas excelentes que me han dado infinidad de satisfacciones en muchos de los calibres que recargo a lo largo de muchos años. Hornady es una marca impuesta a nivel mundial.

Mi rifle es un CZ 550 de 25” de cañón, modelo de lujo, con culata lomo de jabalí al mejor estilo centroeuropeo. Confieso que me gustan las culatas rectas para los rifles de grueso calibre, como la que me construyó a mi medida el ya desaparecido y excelente culatero de Mendoza, el español José García, todo un artesano, para mi querido .375 H&H Mag., pero en el caso de este .416 Rigby es tan bella la culata que tiene que decidí, hace bastante, adaptarme yo a la culata, cosa que en realidad no corresponde, pero ya me acostumbré y listo.

Tiene acoplada una mira telescópica Leupold de 2-7x42, montada muy baja y con retícula iluminada, para los disparos entre luces, de una magnífica definición, permitiéndome disparar con los dos ojos abiertos sin ningún inconveniente.

La correa portafusil que tiene fue regalo de mi querido amigo El Gran Elefante, como yo lo llamo, hace varios años a Tony Sanchez-Ariño, quién la usó por largo tiempo en las selvas y sabanas africanas, en la Senda del Marfil, cosa que, para mí, es un honor.

Lo primero que haremos es determinar la distancia total desde la cabeza del cerrojo, colocado en su posición de acerrojado, hasta la punta apoyada en las estrías del inicio de cañón, con la finalidad de buscar el FREE BORE para cada tipo de punta a utilizar, es decir la distancia desde la punta engarzada en un proyectil terminado y en recámara hasta la toma de estrías. Normalmente los recargadores se sitúan más o menos en un milímetro, esa distancia, que por lo general es la que da mejores grupos, no es siempre así, pero para empezar es una buena medida.

Cada punta dará medidas diferentes, por lo general, desde la cabeza del cerrojo a la punta apoyada en las estrías y de allí en adelante buscar el OL (largo total del cartucho) que nos ponga en un Free Bore de un milímetro.

En realidad yo no uso el OL (largo total del cartucho), sino que uso otra medida que es el BC (balistic comparator) que se determina sobre la munición terminada, con una herramienta que mide la distancia entre el culote del cartucho y el punto donde la punta apoya en las estrías del cañón, es una medida mucho más segura en donde no entran en juego las deformaciones que puedan haber tenido las puntas, sobre todo las Soft, por algunos golpes o malformaciones de fábrica.

En nuestro caso tenemos bien definidas las diferencias entre las puntas que vamos a usar, las Soft Round Nose, que son algo más cortas que las Full Metal Jacket Flat Nose Hornady DGS (Dangerous Game Solid), de manera que los BC de nuestros cartuchos terminados van a ser diferentes, dependiendo de qué punta le coloquemos (Sitting), y que el objetivo a cumplir es conseguir con ambas puntas resultados óptimos en nuestra cacería.

En nuestra recarga usaremos la pólvora americana IMR4350, de excelentes performance, consultados algunos manuales de recarga, tomaremos una carga inicial para comenzar con nuestro work-up. Usaremos 91,5 gr de esta pólvora, la que colocaremos, luego de las pesadas correspondientes, en las vainas antes mencionadas.

El siguiente paso es engarzar (hacer el Sitting) las puntas en las vainas, las Soft (más cortas y con diferente ojiva) y las Full Metal Solid (algo más largas y con otro tipo de ojiva), pero en todos los casos nuestro Free Bore será de un milímetro, o sea, se arman con diferentes puntas pero con un milímetro de free bore en todos los casos.

Las vainas no tienen igual capacidad entre marcas diferentes, ni tampoco es exacto pesarlas para saber cuál tiene más capacidad, pues el peso específico de cada latón puede variar, lo que sí nos da una idea exacta del volumen de cada vaina es medir el volumen de líquido que puede contener cada vaina. Esto se hace para averiguar cuál vaina tiene menor o mayor cámara de combustión, o sea su volumen, y es inversamente proporcional a las velocidades obtenidas, la que tenga menor volumen dará más velocidad que la que tenga más, por un elemental principio físico.

En nuestro caso no mediremos volumen, sino que mediremos velocidades directamente y con esta medición sabremos qué vainas tienen más o menos volumen, pues recordemos que es la única variable en nuestra ecuación de recarga, los fulminantes son los mismos, la pólvora es la misma y la misma cantidad y las puntas que vamos a comparar son las mismas, las Soft de una vaina con las Soft de otra vaina, y lo mismo en el caso de las Full Metal Solid.

El paso siguiente es ir al polígono de tiro donde colocaremos un blanco a 100 metros, que es la distancia ideal para calibrar nuestro .416 Rigby, pues estando puesto a cero en 100 metros, puedo apuntar de igual forma de cero a 200 metros, siempre dentro de un diámetro mortal (M.C.= mortal circle) de unos 12 centímetros, que nos permitirá abatir cualquier animal con seguridad. Es bueno aclarar que el .416 Rigby no es un calibre para tirar a largas distancias, no fue concebido para eso, pero en el caso de que se escape un animal herido, o tengamos un río de por medio, podremos disparar con absoluta seguridad hasta los 200 metros. Resumiendo, nuestro .416 Rigby con una punta de 400 gr y a una velocidad de 2370 pie/seg, estando regulado a cero en 100 metros tendrá una caída de 12 centímetros a los 200 metros.

Los resultados de velocidad obtenidos con puntas Soft, con 91,5 gr de IMR4350 y un free bore de 1 milímetro:

1— Vainas FEDERAL Y HORNADY… promedio de 2300 ft/seg, impactando en la mosca del Blanco Número 1 de 2 pulgadas.

2— Vainas KINOCH… promedio de 2360 ft/seg, impactando en la parte baja de la mosca por el aumento de velocidad.

3— Vainas HARALD WOLF… promedio de 2405 ft/seg, impactando más bajo aún que las anteriores, por haber tenido más velocidad.

Los resultados de velocidad obtenidos con puntas Full Metal Solid DGS, con 91,5 gr de IMR4350 y un free bore de 1 milímetro:

Vainas HORNADY… promedio 2407 ft/seg, impactando bajo, a la misma altura que las conseguidas con las vaina HARALD WOLF, con puntas Soft, debido a que salieron a igual velocidad, tal como lo podemos ver en el BLANCO NÚMERO 1.

De todo esto deducimos que comparando las puntas Soft, vemos que las que dieron menor velocidad fueron las vainas FEDERAL Y HORNADY, vainas con mayor capacidad interna, y como nuestro objetivo es obtener una velocidad de 2370 a 2380 ft/seg, el siguiente paso será:

A las Vainas FEDERAL Y HORNADY CON PUNTAS SOFT, se le subirá la carga a 92,5 gr de IMR4350.

A las Vainas KINOCH, con puntas Soft, se les dejará tal cual están.

A las Vainas HARALD WOLF con puntas Soft, se le bajará la carga a 91 gr de IMR 4350.

A las Vainas HORNADY CON PUNTAS FULL METAL SOLID D.G.S., también se les bajará la carga a 91 gr de IMR4350.

El paso siguiente es volver con estas cargas al polígono sobre otro blanco a 100 metros y ver qué resultado obtenemos y sacar conclusiones.

Una vez realizadas las comprobaciones en polígono de tiro, los resultados fueron los del BLANCO NÚMERO 2.

1— Vainas KINOCH y HARALD WOLF, con puntas Soft… promedio 2317 f/seg, con aceptable agrupación, pero baja la velocidad.

2— Vainas FEDERAL Y HORNADY, con puntas Soft… promedio 2354 f/seg, regular agrupación y todavía baja la velocidad, respecto de nuestro objetivo.

3— Vainas HORNADY con puntas DGS (solid) un disparo: 2394 f/seg impactando bajo.

El análisis es el siguiente, a las vainas Federal y Hornady con punta Soft de 400 gr, le subiremos la carga a 93 gr de dicha pólvora.

A las KINOCH Y WOLF, con puntas de 400 gr Soft, se les subirá la carga a 92,5 gr de IMR4350.

A las vainas HORNADY, con puntas DGS (solid), que son más largas, se le bajará la carga a 90,5 gr de IMR4350.

Esta nueva distribución es para tender a nuestro objetivo de colocar todos los impactos entre 2370 y 2380 f/seg, aunque usemos diferentes vainas, con puntas Soft y Solid (siempre de la misma marca para que sean comparables los resultados) y que su agrupación sea buena a 100 metros.

Otro análisis que ya tenemos a la mano es el comportamiento de las vainas americanas (FEDERAL y HORNADY) por un lado y las europeas (KINOCH y HARALD WOLF) por otro, evidentemente las americanas tienen algo más de capacidad que las europeas, se ve en sus velocidades.

Por supuesto que para preparar munición para una cacería importante, como es la que normalmente se realiza con estos big bore, usaremos una sola marca de vainas y no mezclando, que quede claro que lo que estamos haciendo es ver qué marca de vainas nos da mejores resultados en la práctica, cuál nos da mejores grupos y con velocidades parejas, y dentro del rango ideal de velocidad que buscamos, y a partir de allí, ELEGIR QUÉ VAINA vamos a usar.

Lo que sí es muy importante es lograr que usando un solo tipo de vaina las municiones Soft y Full Metal Jacket impacten exactamente en el mismo lugar, pues es sabido que en caza peligrosa se usan alternadamente, dependiendo del gusto de cada cazador, o de sus experiencias, a veces se coloca arriba de todo, o sea la primera en usar, una punta Soft y las siguientes Full Metal Jacket, como es de mi gusto.

El paso siguiente es ir nuevamente al polígono a ensayar con estas nuevas recargas, viendo grupos y midiendo velocidades.

El resultado lo vemos en el BLANCO NÚMERO 3, son 10 impactos a 100 metros y están dentro de las dos pulgadas todos los impactos.

Podemos ver en el blanco el comportamiento excelente de las recargas con vainas Hornady y Federal, ambas con puntas Soft, también excelentes la recarga con vainas Hornady y puntas D.G.S. Full Metal Jacket Flat.

Las Kinoch y Wolf, tienen algunas variaciones de velocidades entre ellas, pero todos los disparos efectuados dieron velocidades entre 2365 ft/seg. y 2385 ft/seg., impactando en un diámetro de 2 pulgadas, es decir el OBJETIVO CUMPLIDO, con esas puntas y con esa cantidad de pólvora que se colocó en cada vaina se obtuvieron resultados excelentes.

A partir de ahora se podrá elegir qué vaina usar y con cuanta pólvora, respetando el Free Bore de un milímetro con el que iniciamos nuestro work-up.