22-250 Remington

Con la mira puesta en zorros, corzos… y más

Este calibre marcó en su momento un hito en la historia de las armas, ya que fue la primera vez que un renombrado fabricante de la industria sacaba un rifle para un cartucho experimental. Fue la compañía Browning quien, en 1963, tuvo el coraje de lanzar un rifle en el calibre objeto de nuestro artículo que no tenía soporte comercial.

Borchers

13/02/2018 - 5117 lecturas

«Es sin duda el cartucho de fuego central con punta del .22 con más éxito de la historia»

«Es la elección de los tiradores que quieren velocidad combinada con precisión y rendimiento en distancias extremas»

«Las puntas de 50 a 55 grains tienen un muy buen compromiso entre rendimiento y precisión»

«Remington ofrece diferentes rifles en este calibre, tres de ellos de la serie 700»

Tuvieron que pasar dos años hasta que Remington lo comercializase, añadiendo su nombre como parte de la denominación. También en 1965 el gigante estadounidense presentaría rifles de cerrojo de la serie 700 y 40XB recamarados para ese cartucho.

Otro dato significativo que nos da idea de lo valorado que ha sido este cartucho desde su nacimiento es que la casa Weatherby sacó al mercado por primera vez un rifle en un calibre que no era de su propiedad, el Mark V, en 1967. Es sin duda el cartucho de fuego central con punta del .22 con más éxito de la historia. Todos los fabricantes de munición lo ofrecen en sus catálogos. Por aquel entonces había otros cartuchos del .22 que le superaban en algunas de sus características, no era el más veloz, ni el más preciso, y el .223 le ganaba en popularidad. Pero es precisamente en el equilibrio de estos parámetros donde radica la clave de su éxito y que le han otorgado una gran longevidad.

Como hemos dicho el nacimiento comercial fue en 1965, pero el origen del cartucho se remonta a nada menos que 1915. El cartucho de partida era el apacible .250 Savage, diseñado para la caza de ciervos. Aunque sería en 1937 cuando un grupo de ingenieros balísticos que asesoraban a Winchester, y que llevaban varios años desarrollando cartuchos con puntas del .22, lo evolucionarían a una versión de cuello agolleteado. Finalmente sería el diseño de Grove Wotkyns, el .22 Swift, con las modificaciones de J.E. Gebby y J.B. Smith, quienes triunfarían con la configuración definitiva y al que denominarían y registrarían como .22 Varminter. Fue precisamente por el copyright del nombre por lo que muchos armeros, para evitar problemas de marca, empezaron a referirse a él como 22-250.

Características del cartucho

Mientras que el .220 Swift se considera generalmente más veloz, la verdad es que el 22-250 se puede recargar para que alcance la misma velocidad, ya que ofrece más flexibilidad. Las cargas comerciales pueden propulsar una bala de 55 grains (3.56 g) a 3.680 pies/s (1.122 m/s) con 1.654 ft-lbf (2.243 J) de energía, mientras que otras cargas con balas más ligeras se utilizan para lograr velocidades de más de 4.000 pies/s (1.219 m/s). El .22-250 es principalmente la elección de los tiradores que quieren velocidad combinada con precisión y rendimiento en distancias extremas.

A continuación mostramos la tabla balística de la munición Remington Premier Accutip con punta de 50 grains:

En la caza

Este cartucho se ha labrado una reputación de efectos terminales, o balística terminal, debido a su conocido efecto de choque hidrostático proporcionado por su muy alta velocidad. Cuando un proyectil impacta en el cuerpo de la presa se producen un efecto hidrostático o de cavitación. Sabemos que casi todos los mamíferos adultos tienen en sus tejidos un porcentaje medio de agua del 70%. Al impactar la bala sobre un tejido, el cambio de densidad hace que el proyectil trasmita su energía cinética, ocasionando una onda expansiva que elonga los tejidos más allá de los diámetros del calibre del proyectil, provocando trauma contuso a los tejidos adyacentes y formando lo que se conoce como cavidad secundaria o temporal. La cavidad temporal máxima dura algunos milisegundos, después que el proyectil atraviesa los tejidos y alcanza diámetros de hasta 20 veces el calibre del proyectil.

En el siguiente vídeo podemos ver el brutal efecto terminal de la energía cinética de un proyectil de 55 grains con punta de polímero sobre un bloque de gelatina balística. Para verificar los efectos de la onda expansiva se coloca un huevo crudo en el interior del mismo:

Este shock será mayor cuanto mayor sea la velocidad y masa del proyectil, aunque es la velocidad quien más peso tiene dentro de la ecuación. Son los órganos internos y tejido nervioso, frente al músculo, quienes más sufren la embestida de la onda expansiva mientras la bala abre un canal en los tejidos. Dependiendo de la zona de impacto, es este efecto quien es el responsable de que la presa caiga sobre sus propias huellas.

Ahora bien, cabe preguntarse qué tamaño de animal y distancia podemos abatir con este fantástico calibre. En un artículo anterior, y haciendo un ejercicio teórico empleando la conocida fórmula de Edward Matunas Optimal Game Weight, obtuvimos unos resultados acordes con nuestra experiencia con este cartucho y otras referencias. En la misma se obtiene un resultado óptimo para el peso medio de corzo cazado en España (21 kg.), hasta las 350 yardas (320 m). Es obvio que para tiros bien colocados, aprovechando la increíble precisión de este cartucho, la distancia puede alargarse sin problemas hasta los 400 m. Las puntas de 50 a 55 grains tienen un muy buen compromiso entre rendimiento para presas como los corzos, o inferiores, y precisión, además de una aceptable resistencia al viento.

El cazador y escritor Pablo Ortega, en su libro Cosas de corzos: Apuntes de biología y caza en España, cita el estudio del cazador alemán Wolfram Osryan, que durante 30 años estuvo anotando minuciosamente los resultados en cientos de abates de estos animales, concretamente 1095, con seis diferentes calibres corceros. La conclusión fue clara, la menor distancia media recorrida por los animales tras el impacto de la bala lo proporcionaba el 22-250 Remington.

En el siguiente vídeo podemos observar la caza de un ciervo de cola blanca mediante un quirúrgico disparo al cuello a 350 metros con un Remington 700:

Rifles

Remington ofrece diferentes rifles en este calibre, tres de ellos de la serie 700. Dos con cañón pesado tipo Varmint y el nuevo modelo VTR, con un novedoso cañón triangular que reduce el peso, aumenta la rigidez y facilita la disipación del calor:

El fabricante norteamericano posee también una variante en este calibre para la precisa, fiable y económica serie 783, que incluso trae de serie un visor en 3-9x40:

Resumen

A pesar de su edad, el .22-250 continúa ofreciendo un rendimiento excelente y una precisión consustancial a su diseño. Es un cartucho muy versátil y flexible que ofrece una buena gama de pesos de bala y rangos de velocidad. Un cartucho con una potencia notablemente superior al 222, ya que con el mismo tipo de proyectil y peso (50 grains), da más de un 21% de velocidad en boca y un 47% más energía.

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