Revista de Prensa

Palencia

Le absuelven de matar y cortar la cabeza a un ciervo en Santibáñez de la Peña

El Juzgado de lo Penal de Palencia ha absuelto a un hombre, J. A. A. A., para quien el Ministerio Público solicitaba una multa de 2.160 euros y la inhabilitación del permiso de caza por tres años por un presunto delito contra la fauna, después de que fuese sorprendido con un ciervo despedazado dentro de su coche en Santibáñez de la Peña.

12/06/2018 | El Norte de Castilla | R. S. RICO

Le absuelven de matar y cortar la cabeza a un ciervo en Santibáñez de la Peña La sentencia considera que, «negado el hecho por el acusado y no habiendo visto ningún testigo al acusado perseguir, acosar y dar muerte disparando al ciervo», existen dudas razonables sobre su autoría y procede su absolución en virtud del principio in dubio pro reo.

La sentencia considera probado que el 3 de octubre de 2014, a las 11:00 horas, agentes de la Guardia Civil de servicio en un coto privado de caza de titularidad de la junta vecinal de Santibáñez de la Peña, escucharon un disparo y, unos quince minutos después, observaron a J. A. A. A. (representado por el letrado José Bembibre) junto a un ciervo macho abatido al que procedió a cortar la cabeza. Tiempo después, J.A. A. A. abandonó el lugar, «sin que haya sido probado que el acusado abatiese el ciervo», recoge el fallo.

«Negado por J. A. A. A. el hecho y no habiendo visto ningún testigo al acusado perseguir, acosar y dar muerte disparando al ciervo, el dictado de un pronunciamiento condenatorio ha de basarse en prueba indiciaria», explica la sentencia, que incide en cómo J. A. A. A. declaró que se hallaba en el coto y que no tenía autorización para cazar, pero que no estaba cazando, que estaba con su hermano.

«Resulta probado que, tras el disparo, J. A. A. A. se encontraba junto al ciervo abatido al que cortó la cabeza y tras unas dos horas bajó de la peña portando la mochila, la cabeza del animal y el rifle, sin que en ningún momento fuera perdido de vista por los agentes del Seprona», detalla el fallo.

«Sin embargo, estos no son indicios suficientes para emitir un pronunciamiento condenatorio porque ningún testigo vio a J. A. A.A. acosar, perseguir y disparar al ciervo; porque, desde que los agentes oyeron el disparo hasta que le vieron junto al ciervo, transcurrieron 10-15 minutos; y porque no llevaba proyectiles o balas consigo. De todo ello, no es descartable que otra persona efectuase el disparo al ciervo y abandonase el lugar porque es posible en ese tiempo y porque en Santa Marina hay dos accesos por Santibáñez y otro un poco más adelante. No es descartable que esa persona fuese su hermano, que, como dijo un testigo, era la persona que solía cazar en esa zona y a quien solía acompañar J. A. A. A.», concluye el fallo del Juzgado de lo Penal.

« Ver más noticias