Pontevedra

Los cazadores reducen la presión cinegética al entrar en el último mes de temporada

La temporada de caza menor termina dentro de un mes, y las sociedades arousanas han reducido la presión cinegética, para facilitar la recuperación de la fauna. La sociedad de Meaño, por ejemplo, ha decidido cerrar la caza antes, y el domingo será el último día que vayan al monte.

06/12/2017 | Faro de Vigo | Anxo Martínez

Los cazadores reducen la presión cinegética al entrar en el último mes de temporada El presidente de los cazadores meañeses, Rafael Otero, explica que "cerramos el domingo para que los conejos que quedan, que vayan recuperando".

La de Meaño es una de las pocas sociedades de O Salnés que guarda las escopetas antes de tiempo. Según Otero, "es un sistema de nos da buen resultado", y que ayuda a las poblaciones de conejo. "Entendemos que esta regulación es buena para la especie".

La temporada de caza menor empezó en Galicia a mediados del pasado mes de octubre, y termina en Reyes. Pero esta semana pasa por ser una de las de mayor actividad cinegética, pues hay cuatro días hábiles para la caza: los dos festivos, el jueves, y el domingo.

Otra de las sociedades de caza más destacadas de O Salnés es la Karsita, de Vilagarcía, que caza y gestiona en buena parte del monte Xiabre. En su caso, no suspenderán la actividad antes de tiempo, pero su secretario, Pedro Rodríguez, señala que "ahora ya no hay el mismo afán por cobrar piezas que antes". En este sentido, arguye que "la mayoría de la gente ya no va por las tardes, y tampoco está toda la mañana cazando. Hay que dejarle algo de holgura a los animales".

Explica que su intención es seguir subiendo al monte para no tener que renunciar a las experiencias que acompañan a una jornada de caza. "Lo importante es la vivencia. Hacer un poco de deporte, disfrutar viendo trabajar a los perros, juntarnos los amigos y hablar un rato".

En lo que respecta al balance de la presente campaña, éste varía mucho según el Tecor.

Armenteira

El presidente de los cazadores de Armenteira, Juan José Millán, afirma que para ellos la campaña ha sido decepcionante. Se da la circunstancia de que esta parroquia de Meis sufrió un grave incendio forestal durante la ola de fuegos de finales de octubre, al poco tiempo que comenzar la campaña, pero Millán matiza que "aunque el incendio también pudo afectar, nosotros ya teníamos el problema de la enfermedad vírica, que nos hizo mucho daño a finales de septiembre".

Sin embargo, a los aficionados de otras localidades no les ha ido tan mal. Rafael Otero, de Meaño, sostiene que "la campaña fue bastante bien. No hubo mucha abundancia de conejo, pero comparado con los últimos años no hay queja". Pedro Rodríguez, de Vilagarcía, dice a su vez que "no estuvo mal. Aunque el tiempo fue muy atípico, hubo algo de caza, más o menos como el año pasado".

Los incendios

Tras la ola de incendios, algunas sociedades que se vieron especialmente afectadas por los fuegos pidieron a las demás solidaridad, y que les expidiesen invitaciones para poder seguir cazando, pues habían perdido buena parte de sus terrenos. Pero se han encontrado con el problema de que hay muchos otros Tecores (territorio cinegético ordenado) que si bien este año no sufrieron la plaga del fuego, sí la padecieron en veranos precedentes.

La ley autonómica prohibe cazar en una zona donde ha habido un incendio en un periodo de tres años, para que la fauna se recupere. Sin embargo, en algunos casos la prohibición puede levantarse a los dos años, siempre y cuando los técnicos lo autoricen tras revisar la vegetación del área.

En cuanto termine la temporada de caza menor, los aficionados podrán seguir yendo al monte para realizar batidas de zorro o jabalí previamente solicitadas y concedidas por la Xunta.

« Ver más noticias