Como todos los fines de semana desde septiembre a febrero, la cuadrilla de caza Santo Antón de Grandas de Salime nos reunimos con la excusa de cazar algún jabalí y pasar un rato, contando en esta ocasión con el refuerzo de algunos amigos del Club de Caza que decidieron acompañarnos a pasar unos días.

El viernes no hubo tiempo nada más que para alojar a los viajeros y a una cena con su consiguiente tertulia, donde explicar nuestra particular forma de cazar a los que nunca antes se habían animado a visitarnos.

El sábado, tras un contundente desayuno, nos dirigimos a la zona a batir, donde otros compañeros ya andaban enfrascados cortando rastros y emplazando los jabalíes en sus encames. Acabada esta tarea, y como aquí es norma, se almuerza todos juntos en las improvisadas mesas en que se convierten nuestros remolques de caza y se decide qué rastros y en qué orden se van a dar.

Empanadas y fiambres del almuerzo.
Hauself, Fidalgo y Dragunov.

Una vez colocadas las armadas, se procede a la suelta de nuestros amigos los orejones, detalle este que resulta muy chocante a alguno de los visitantes como Hauself, acostumbrado a otro tipo y sobre todo cantidad de perros utilizados para acosar al jabalí.

Marcos y Bermúdez.
Marcos y Bermúdez con Dragunov.

Un rastro bien cortado y el buen trabajo de los perros produce el primer desencame de la jornada, donde el amigo jabalí logra burlar a todas las armadas a pesar de la media docena de tiros que se dispararon.

Como no hay tiempo que perder ni tiempo de lamentarse, cambiamos inmediatamente de zona a batir y sobre la marcha la cercamos, otra suelta y otro levante, teniendo en esta ocasión el jabalí la desgracia de toparse con el puesto de Xabarileiro, que no estaba para bromas… un tiro y jabalí cobrado. Todavía resonaba el eco del disparo por estos valles y ya estábamos cercando otro encame, donde en esta ocasión no hubo suerte.

Como aún quedaba tarde decidimos dar otro resaque más. Armar y soltar nos llevó muy poco tiempo, tan poco como a los sabuesos dar con un gran macho que enseguida divisaron algunas de las posturas, queriendo éste burlar las armadas por una zona de prados medioabandonados donde acabó sus correrías de otro disparo, en esta ocasión de Bermúdez. Mientras las posturas cercanas nos dedicábamos a ayudar a sacar al jabalí cobrado, para que no nos cogiera la noche en el monte en plena faena, los sabuesos seguían a lo suyo y pusieron al menos otros dos ejemplares en distintas armadas, que no anduvieron tan finos de puntería como se supone.

Pumuky Jr, Fidalgo, Dragunov, Marcos y Xabalineiro.
Pumuky Jr, Xabalineiro, Fidalgo y Lola.

Recogida de perros, aviado de piezas con Fidalgo echando una mano y una cena, con cachopo incluido, pusieron fin a esta buena jornada de caza.

Cachopo.
Cena.

El domingo, más de lo mismo para los supervivientes de la jornada sabatina. La gente venida de otros lugares optaron por una retirada a una hora prudencial para poder regresar a sus casas a una hora no muy tardía, aunque los que tenían que viajar menos se decidieron a compartir toda la jornada con nosotros.

Al ser poca gente y al no tener muy claro los rastros decidimos cazar a la antigua usanza, cerramos un valle que lleva unas 40 armas entre los pocos que éramos cubriendo las pasadas clave unos y moviéndose los encargados de soltar los perros de unas zonas a otras para intentar abatir algún jetudo. Soltamos los perros por varios puntos del valle y al poco ya se producen los levantes, escapando todos los jabalíes por las zonas descubiertas. Aún así, y a pesar de todo, todavía conseguimos disparar a uno de ellos, aunque se fue de rositas. Esto es la caza. No hubo tiempo para más, recogida de perros y para casa, dando por finalizado un buen fin de semana de caza para nosotros.

Dragunov, Lola y Marcos.

Agradecer a los compañeros del Club de Caza su nueva visita, esperando que a pesar del kilometraje recorrido se quedaran con ganas de repetir y en alguna forma vieran recompensado su esfuerzo con una experiencia bonita y diferente.

Por lo demás aquí seguimos hasta febrero por si alguno más decide apuntarse a pasar unos días con nosotros. Seréis recibidos con los brazos abiertos.

Salud.

Dragunov, Lola, Hauself, Pumuky, Fidalgo, Marcos y Pumuky Jr.

Gustavo Menendez (Dragunov)