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Calibre 9,3x62 Mauser, potencia demoledora para batidas de jabalí
A pesar de que sus orígenes se remontan al Berlín de 1905, el calibre 9,3x62 está más de moda que nunca. Con más de un siglo de historia a sus espaldas, la presencia de este cartucho en las batidas de los montes españoles se ha acrecentado de forma notable en los últimos años.
Rafael Fernández
Su potencia y su enorme poder de parada en distancias medias-cortas (hasta 150 metros) lo convierten en un cartucho tremendamente eficaz. Una munición que ya reina sin oposición en la caza mayor española. Corría el año 1905 cuando el ingeniero alemán Otto Bock diseñó para la casa Mauser un cartucho de gran potencia y versatilidad. Bautizado con el apelativo de 9,3x62 mm Mauser, desde sus inicios este calibre se encargó de demostrar a todo el mundo sus incuestionables virtudes. Así, quienes primero pudieron disfrutar de su potencial fueron los granjeros y colonos alemanes que vivían en África. Ellos fueron los primeros afortunados que probaron el buen hacer del 9,3x62 en sus rifles Mauser 98. Y el resultado fue totalmente positivo.

Pero antes de que el 9,3x62 mm se convirtiera en uno de los primeros cartuchos con bala sólida de la época, hubo un camino muy duro que recorrer. En aquellos primeros años del siglo XX, la antigua pólvora negra se estaba quedando obsoleta y esta vetusta munición ya sólo era utilizada por quienes no podían permitirse la compra de un nuevo rifle. Por el contrario, la aparición de los primeros cartuchos de pólvora sin humo que se equipaban con balas sólidas había supuesto una auténtica revolución entre los cazadores y agricultores de todo el mundo. En este sentido, la mayor velocidad y penetración de este tipo de proyectiles ayudó a la rápida difusión y popularización de esta nueva munición basada en los cartuchos militares.
Origen militar

Con puntas cargadas de forma adecuada, el 9,3x62 mm Mauser ofrece un rendimiento similar al del popular .375 H&H, pero, eso sí, con una menor fuerza de retroceso.
Precisamente, uno de esos cartuchos militares, concretamente el mítico 7,92 mm alemán, sirvió de inspiración a Otto Buck para la creación del 9,3x62. Este cartucho se mostró como una munición equilibrada y versátil, siendo capaz de equiparse tanto con balas sólidas como con puntas blandas. Además, a diferencia de sus competidores de la época, podía conseguirse a un precio bastante razonable. Todas estas características ayudaron a que el 9,3x62mm obtuviera un repentino y notable éxito en todo el mundo.
Con balas de 286 grains el cartucho volaba a una increíble velocidad de 2.300 pies/segundo, una marca que demuestra la gran energía y el más que suficiente poder de parada que presentaba este célebre cartucho. Estas cifras ofrecían cierta tranquilidad a los cazadores y a los agricultores de las colonias alemanas en África, quienes con este cartucho podían enfrentarse con seguridad a un enorme elefante, aun en las peores circunstancias.

Su equilibrio y su gran potencia, lo convierten en un calibre muy adecuado cuando se requiere un tiro rápido, potente y certero.
Sin embargo, con la llegada de la Segunda Guerra Mundial el 9,3x62 entró en desuso y su enorme popularidad ganada durante los años anteriores cayó en picado. Uno de los motivos de esta caída fue el abandono de la producción de los rifles Mauser, lo que unido al cierre de la suministradora de munición Kynoch propició el olvido definitivo del 9,3x62mm. Tan dura fue la caída que hasta prácticamente los últimos años de la década de 1970 no se observó una recuperación en la popularidad de este legendario calibre. Así, los amantes de los cartuchos potentes y con gran poder de parada comenzaron a redescubrir las cualidades del 9,3x62 hasta el punto de que hoy en día es uno de los cartuchos más utilizados en todo el planeta.
El 9,3x62 en España
A pesar de que de forma tradicional ha ofrecido siempre un excelente rendimiento en monterías, actualmente el 9,3x62 mm es el rey de las batidas. Su equilibrio y su enorme potencia lo convierten en un cartucho idóneo para la caza de ciervos y jabalíes. Por lo general, el 9,3x62 mm puede emplearse con puntas de diferente peso y tamaño, lo que de nuevo habla bien a las claras de su indudable versatilidad. En este sentido, el cazador puede disparar con buenos resultados puntas que van desde los 200 hasta los 286 grains. Entre las más conocidas y utilizadas hoy en día en el 9,3x62 se encuentran la Norma Orix, la Nosler Partition, la RWS KS y la Remington Core-Lokt.

Con este calibre pueden dispararse puntas, con buenos resultados, desde los 200 hasta los 286 grains.
Todas estas características, además de su más que tolerable retroceso (similar al de un calibre de potencia media), han propiciado que el 9,3x62 Mauser sea uno de los calibres de moda, sobre todo en situaciones en las que se requiere un tiro rápido, potente y certero. Sin embargo, y a pesar de sus incuestionables virtudes, al 9,3x62 respecto, una de las principales críticas esgrimidas contra este cartucho es su falta de tensión en la trayectoria. Entre los competidores más destacados del 9,3x62 mm por hacerse con un puesto hegemónico en la caza mayor española se encuentran el polivalente .30-06, el .300 Winchester Magnum, o el .338 Winchester Magnum.

Un solo cartucho del 9,3x62 mm fue suficiente para tumbar a este gamo en Hungría. El disparo se efectuó a una distancia de 135 metros con una punta Oryx de 232 grains.
Sin embargo, a pesar de contar con algunos defectos (sobre todo la comentada falta de tensión en la trayectoria y la pérdida de estabilidad y potencia a partir de 200 metros), el 9,3x62 goza de una gran popularidad tanto en España como en el resto de Europa. Incluso, en ciertos países africanos, como Zimbabwe, se pueden cazar legalmente los cinco grandes con rifles del 9,3x62 mm, siempre y cuando no se sobrecarguen los proyectiles. Por ejemplo, en África es un calibre idóneo para abatir a antílopes como el eland o el kudu. Y es que con unas puntas adecuadamente cargadas, el 9,3x62mm Mauser ofrece un rendimiento similar al del popular .375 H&H, con la ventaja de contar con una menor fuerza de retroceso.
En definitiva, se trata de un calibre clásico con más de un siglo de historia al que todavía le queda una larga vida por delante. Su excelente rendimiento, su incontestable versatilidad y sus notables prestaciones se han encargado de rejuvenecerlo y de convertirlo en uno de los grandes protagonistas de la caza española.
Un cartucho internacional

Este jabalí de 205 kilos cayó de un único disparo con el 9,3x62 mm. El tiro se realizó a una distancia de 98 metros en una cacería en Hungría.
El 9,3x62mm Mauser no sólo ha demostrado sus bondades en el monte español, sino que también ha sido capaz
de tumbar a innumerables especies fuera de nuestras fronteras. Como ejemplo del buen hacer internacional de este cartucho, en
esta fotografía aparece un jabalí abatido en Hungría. Según el protagonista de la cacería,
Rafael Gimeno, tanto éste como los jabalíes que cazó después, cayeron de un solo disparo con la
punta ORYX de 232 grains. En palabras de su usuario, la combinación entre el 9,3x62 y este tipo de punta ofrece un
«gran poder de parada con resultados absolutamente mortíferos». Y todo con un precioso rifle Sako M75 en
versión para zurdos.
Rafael Fernández y colaboradores de armas.es
Comentarios (2)
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08/09/2007 10:31:13
Por ello pregunto no deberiamos ir a balas algo mas blandas en este calibre para facilitar a su "baja" velocidad una perfecta expansion . Gracias .
10/09/2007 19:03:46
No nos equivoquemos, ni equivoquemos a los lectores, el éxito del 9,3X62 se ha debido antes y ahora a los rifles que lo disparan, antes por el bajo precio de las acciones Máuser de guerra y su abundancia, y ahora por ser el cartucho con el calibre de bala más gordo que disparan los semiautomáticos, puestos a decir bondades de un 9,3 nos tendríamos que referir al 9,3X64, todo un señor cartucho que las tiene de verdad y sin embargo se usa muy poco, por la misma razón pero a la contra, los rifles que lo disparan son pocos y caros.
A mi entender, al de alguien que sabía mucho más que yo de estos asuntos y se llamaba Valentín de Madariaga, el 9,3X62 tampoco es un buen cartucho para venados, si están parados y a menos de 150 m. pues los mata divinamente pero como a esa distancia corran como ellos saben hacerlo pues … o eres oficial de artillería o te va costar trabajo darles.
De todos modos mi experiencia con el 9,3X62 no es muy amplia, solo llevo tirando con él desde 1961 y solo he tenido cuatro rifles con ese cartucho, todos de cerrojo, conservo uno y otro mi hija, es un buen cartucho para tirar con miras abiertas, es un buen cartucho para tirar cerca los cochinos en monte cerrado, pero es un cartucho de prestaciones muy limitadas para disparar lejos y para hacerlo sobre animales a la carrera, actualmente lo estamos desvirtuando pues buscando lo que falta cada vez tiramos con puntas de menos peso y para ellas no fue diseñado el 9,3X62.
Por cierto el primer y verdadero derivado del 7,92 alemán, (8X57 JS) fue el 9,3X57, un cartucho que se usó bastante pero que ha perdido vigencia al ser todavía menos versátil y potente que el 9,3X62, sin embargo en las colonias italianas se usó mucho y cobró muchos leones, sin que por ello fuera un cartucho ideal para trastear con los leones en cualquier circunstancia.
Lo siento pero es mi opinión y la emito especialmente por evitar alegrías con los elefantes o lo búfalos, que el 9,3X62 los mata y los ha matado a cientos es una verdad como un templo, que sea bueno para entenderse con ellos en cualquier circunstancia es una temeridad y un mal consejo.
Cordialmente, JC
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